Paseo fotográfico FotoFicha 4

Flash

El sujeto siempre bien expuesto. Arrastra el flash y mira lo que le pasa al fondo.

La luz de una fuente pequeña cae con el cuadrado de la distancia. Si acercas el flash y bajas la potencia, el sujeto queda igual y el fondo se hunde; si lo alejas y subes la potencia, el fondo sube con él.

Un flash no ilumina una escena: ilumina lo que tiene cerca. Y no sustituye a la luz que ya hay, se suma a ella. Casi todo lo que se decide al usarlo sale de esas dos frases.

Seis bloques con la idea, la física y un ejercicio; después, seis fotógrafos que hicieron del flash su manera de mirar. Al final, un banco donde colocar el flash, cambiar el modificador y ver a la vez la sombra, el histograma y el reparto entre flash y ambiente.

Dos exposiciones en la misma foto

El reparto

En una línea. El tiempo solo afecta al ambiente; el flash depende del diafragma, del ISO, de la potencia y de la distancia.

Una foto con flash contiene dos exposiciones superpuestas. Una es la del ambiente, que dura lo que dure el obturador. La otra es la del destello, que dura entre una milésima y una diezmilésima de segundo y termina mucho antes de que el obturador se cierre.

De ahí sale la regla que ordena todo lo demás: mientras sincronices, el tiempo de obturación no toca al flash. Si el fondo sale demasiado oscuro, alarga el tiempo; si el sujeto sale demasiado claro, baja la potencia o aleja el flash. Cada mando toca lo suyo.

El número guía

Cuánto alcanza

En una línea. A ISO 100, el diafragma correcto es el número guía dividido por la distancia.

El número guía resume la potencia de un flash en una cifra: el producto del diafragma por la distancia que da una exposición correcta, a ISO 100 y en metros. Un flash de número guía 36 expone bien a f/9 a cuatro metros, o a f/18 a dos.

Sirve para saber si llegas. Con el diafragma que quieres usar, la distancia máxima es el número guía dividido por ese diafragma. Todo lo que pongas delante del flash, un difusor, un paraguas o un techo, reduce ese número.

Sincronización

El límite del obturador

En una línea. Por encima de la velocidad de sincronización, el obturador nunca está abierto del todo.

Un obturador de plano focal abre con dos cortinillas. Hasta cierta velocidad, la primera termina su recorrido antes de que salga la segunda y hay un instante con el sensor entero descubierto: es la velocidad de sincronización, en torno a 1/200 s. Por encima, lo que recorre el sensor es una rendija, y el destello, que dura mucho menos, solo ilumina la franja que esté descubierta: aparece una banda negra.

Hay dos salidas. La sincronización de alta velocidad convierte el destello en una serie de pulsos que iluminan la rendija durante todo el recorrido, a costa de dos o tres pasos de potencia. Un obturador central, dentro del objetivo, abre y cierra como un diafragma y sincroniza a cualquier velocidad.

Duro o suave

El tamaño de la fuente

En una línea. La dureza la decide el tamaño angular de la fuente vista desde el sujeto, no su potencia.

Una fuente pequeña da sombras de borde nítido; una grande, sombras de borde difuso. Lo que manda es el tamaño angular visto desde el sujeto, es decir, el tamaño de la fuente en relación con su distancia. Un paraguas de un metro a cinco metros es una fuente dura; una ventana de sesenta centímetros a medio metro es suave.

El ángulo de la luz no cambia la dureza: solo mueve la sombra. Ahí están los esquemas clásicos de retrato, que son formas distintas de colocar esa misma sombra sobre la cara.

Rebotar

Convertir el techo en la fuente

En una línea. Al rebotar, la fuente pasa a ser la mancha de luz en el techo, con todo lo que eso cuesta.

Apuntar el flash al techo cambia la fuente: ya no ilumina el tubo de seis centímetros, sino la mancha de luz que se forma arriba, de más de un metro. Las sombras se ablandan y la luz baja desde arriba, que es como el ojo espera ver la luz de un interior.

Hay dos precios. Uno es de potencia: la luz recorre el doble de camino y el techo devuelve solo una parte. El otro es de color: un techo de madera o pintado tiñe todo el retrato, y eso no se arregla con el balance de blancos sin estropear el resto.

Relleno a la luz del día

Flash contra el sol

En una línea. El flash no cambia la exposición general: levanta las sombras.

A pleno sol, la cara de alguien a contraluz queda varios pasos por debajo del fondo. El relleno consiste en exponer para el fondo y añadir flash solo lo justo para que las sombras suban, normalmente entre 1 y 2 EV por debajo del ambiente.

Si el flash iguala al ambiente, la foto se nota: aparece una segunda sombra y las caras quedan planas. Si queda dos pasos por debajo, nadie ve el flash y todo el mundo ve la cara.

Fotógrafos

Seis autores que trabajan con flash por razones distintas: Weegee porque era la única luz de la noche; Gilden para arrancar a alguien de la calle; Parr para saturar un día de playa; diCorcia para montar un estudio en una acera; Goldin porque era la luz que había en la habitación; Fink para que la luz cruce la escena en diagonal.

Como en las fichas anteriores, las fotografías no se reproducen: cada ficha enlaza al museo o al archivo donde verlas.

Cómo usan el flash

Weegee

Flash directo, de noche

Obra de referencia. Naked City, 1945. Sucesos, incendios, detenciones y público nocturno en Nueva York, fotografiados con una Speed Graphic de 4 × 5 pulgadas con la cámara preajustada a f/16 y 1/200 s, enfoque fijo a diez pies, unos tres metros, y bombillas de flash.

Weegee llevaba en el coche un laboratorio y una radio sintonizada en la frecuencia de la policía, y en 1938 fue el único reportero de Nueva York con permiso para llevarla. Trabajaba de noche y con la cámara siempre en la misma posición, de modo que no tenía que medir ni enfocar: llegaba, se colocaba a tres metros y disparaba.

Esa cifra fija explica el aspecto de sus fotos. El sujeto sale expuesto y todo lo que está detrás se hunde en negro, sin gradación. No es una elección de encuadre: es la caída de la luz con la distancia.

Bruce Gilden

Flash a un brazo de distancia

Obra de referencia. Sus series de calle en Nueva York, desde los años ochenta. Retratos tomados a medio metro o menos, con la cámara en una mano y el flash en la otra, a plena luz del día y sin pedir permiso.

Gilden se acerca hasta invadir el espacio de la persona y dispara el flash en el mismo instante. El método es discutido y él no lo disimula; lo que aquí interesa es su efecto óptico.

A esa distancia el flash es enorme respecto a lo que ilumina, así que la caída hacia atrás es brutal: la cara recibe la luz entera y el resto de la calle, que está cuatro o cinco metros más allá, queda varios pasos por debajo. La persona se recorta del mundo.

Ver su obra en Magnum Photos

Martin Parr

Flash de día, color saturado

Obra de referencia. The Last Resort, 1983 a 1985. La playa de New Brighton, en Merseyside, fotografiada en color con una Plaubel Makina 67 y flash montado en la cámara. Más tarde, en Common Sense, trabajó con objetivo macro y flash anular.

Parr usó el flash a plena luz del día, que era lo que hacían la publicidad y la prensa sensacionalista, y lo aplicó al documental. El resultado incomodó: los colores saltan, la piel se ve con todo detalle y no hay sombra amable en la que esconderse.

El flash de día no es un recurso de emergencia. Aquí es una decisión de estilo: iguala la luz, satura el color y pone a todos los elementos del encuadre al mismo nivel de nitidez y contraste.

Philip-Lorca diCorcia

Flash fuera de la cámara, en la calle

Obra de referencia. Heads, 1999 a 2001. En Times Square marcó una cruz en la acera, montó flashes en un andamio y esperó con la cámara a distancia y un teleobjetivo. Cuando alguien pisaba la marca, disparaba: el obturador accionaba el destello por radio. Los transeúntes no sabían que estaban siendo fotografiados.

El montaje convierte una acera en un estudio. El flash está alto y lateral, ilumina solo a quien pasa por la marca y deja el resto de la multitud fuera de su alcance.

El efecto es teatral: una cabeza aparece iluminada como en un retrato de estudio mientras Times Square, uno de los lugares más luminosos del mundo, se convierte en un fondo oscuro. La serie planteó además un caso judicial sobre el derecho a fotografiar a desconocidos en la calle.

Ver Head #6 en el Buffalo AKG Art Museum

Nan Goldin

Flash directo en interiores

Obra de referencia. The Ballad of Sexual Dependency. Proyección de unas 690 diapositivas en color con banda sonora, de unos 45 minutos, hecha a partir de 1979 y montada durante años; el libro se publicó en 1986. Retratos de su entorno más cercano en habitaciones, bares y camas.

Goldin fotografiaba su propia vida con película de diapositivas y flash directo, el mismo material y la misma técnica de una foto familiar. Esa elección, que sus contemporáneos leían como falta de estilo, es lo que da a las imágenes su presencia: el flash deja las paredes visibles, los colores de la habitación y la piel tal como está.

La luz no embellece ni disimula. Está ahí porque no había otra, y eso forma parte del asunto.

Ver la obra en el Whitney Museum

Larry Fink

Flash en la mano, fuera de eje

Obra de referencia. Social Graces, 1984. Dos mundos enfrentados: fiestas de la alta sociedad de Nueva York y reuniones de la familia Sabatine, en la Pensilvania rural, fotografiadas de cerca con flash sostenido con la mano izquierda, separado de la cámara.

Fink venía del jazz y lo aplicaba a la manera de moverse entre la gente. Sostenía el flash con el brazo extendido a un lado y arriba, lo que cambia por completo el resultado respecto a un flash montado en la cámara: la luz cruza la escena en diagonal y modela manos, nucas y platos.

De ahí su aspecto de escena teatral tomada al vuelo: los volúmenes tienen relieve y el fondo cae, pero las sombras caen a un lado y no detrás del sujeto.

Banco de flash

Una esfera de 22 cm de radio a la altura de la cara, a 2,2 m de la cámara, en una habitación con suelo, techo a 2,7 m y una pared de fondo a distancia variable. El flash se elige por su número guía a ISO 100, desde el integrado de la cámara hasta uno de estudio, y se coloca por distancia, ángulo y altura. El del catálogo suele medirse con el zumbador en posición de teleobjetivo; en gran angular el real es bastante menor.

Cada mando toca lo suyo: el tiempo mueve solo el ambiente; la potencia, la distancia y el modificador mueven solo el flash; el diafragma y el ISO mueven los dos a la vez.

Sujeto por el flash
Ambiente
Exposición del sujeto por el flash
Exposición del ambiente
Relación flash/ambiente
Diafragma que pide el flash
Alcance a este diafragma
Tamaño angular de la fuente
Penumbra en el fondo
Caída del sujeto al fondo
Sincronización

Ajustes de los autores y situaciones

Flash
1/1
1,8 m
35°
1,90 m
Cámara
1/200 s
Escena
EV 10
2,0 m
Cómo está calculado

Se traza un rayo por píxel. Las superficies son lambertianas: esfera de reflectancia 0,35, suelo 0,18, pared 0,55 y techo 0,75. La luz directa procede de una fuente esférica del diámetro del modificador, con caída 1/r² punto a punto, y la sombra es la fracción del disco de la fuente tapada por la esfera, calculada como el área de solapamiento de dos círculos: de ahí salen la umbra y la penumbra. El ambiente es una luz difusa con más peso desde arriba y oclusión aproximada por factor de forma.

La exposición del sujeto por el flash es (GNef/(N·L))², con GNef = GN·√(S/100)·2-p/2; la del ambiente, 2EVescena - EVcámara. El rebote se modela como una fuente de 1,3 m situada en el techo, con 2,8 pasos de pérdida entre la reflectancia y el recorrido. La penumbra en el fondo usa w = d·s/L y el tamaño angular, 2·arctan(d/2L).

Lo que no entra: el recorte del pulso por encima de la velocidad de sincronización, el color de las fuentes y el rebote de las paredes laterales. Las proporciones son físicas; los valores absolutos no están calibrados contra un flash concreto.

Para hoy

Separa los mandos

Fondo oscuro: alarga el tiempo. Sujeto quemado: baja la potencia o aleja el flash. No toques el diafragma para arreglar el reparto.

Sácalo de la cámara

Con el flash a un lado, la sombra se va fuera del encuadre y la cara recupera volumen. Basta con un brazo.

Mide la distancia, no la luz

Con el flash, lo que decide la exposición del sujeto es a cuántos metros está. Piensa en metros antes que en diafragmas.