Paseo fotográfico FotoFicha 3

Exposición larga

1/15 sarrastre en píxeles, con un 35 mm y un sensor de 24 Mpx en formato completo

El mismo tiempo no significa lo mismo para un peatón que para un tren. Arrastra para cambiarlo.

El arrastre de cada sujeto crece con su velocidad y con la focal, y baja con la distancia. Por eso una receta de tiempo fijo solo vale para la escena en la que se escribió.

Las dos fichas anteriores trataban de cuánta luz entra. Esta trata de cuánto dura la toma: qué se mueve durante la exposición, cuánto se mueve sobre el sensor y qué queda de ello. El número que manda no es el tiempo, sino el arrastre en píxeles que ese tiempo produce con tu velocidad, tu distancia y tu focal.

Seis bloques con la idea, la física y un ejercicio; después, seis fotógrafos que trabajaron con el tiempo abierto. Al final, un laboratorio que convierte el arrastre que buscas en el tiempo que necesitas, y dice si lo sostienes a pulso y qué filtro hace falta.

El arrastre se mide en píxeles

La cuenta básica

En una línea. Un tiempo de receta no significa nada sin la velocidad, la distancia y la focal.

Las recetas dan un tiempo fijo: 1/15 s para el barrido, un cuarto de segundo para las estelas, treinta segundos para vaciar una plaza. Ese tiempo solo vale para una velocidad, una distancia y una focal concretas. Cámbialas y el resultado cambia por completo.

La forma útil de pensarlo es al revés: decide cuánto arrastre quieres, en píxeles, y calcula qué tiempo lo produce. Así el mismo criterio sirve con un peatón y con un tren.

Tu propio temblor

Cuánto sostienes

En una línea. Cada peldaño de apoyo dobla el tiempo que aguantas a pulso.

Hay dos arrastres en juego: el del sujeto, que casi siempre buscas, y el tuyo, que casi nunca. Se calculan igual, con la misma fórmula, pero el tuyo afecta a toda la imagen: si tiemblas, el fondo también sale movido.

La escalera para sostener la cámara es corta y barata: soltar los brazos, pegar los codos al cuerpo, tensar la correa del cuello contra el pecho, apoyarse en un muro o una barandilla. Cada peldaño divide el temblor por dos, es decir, dobla el tiempo que aguantas. La estabilización multiplica lo anterior, no lo sustituye.

Barrido

Seguir al sujeto

En una línea. El fondo se lleva el arrastre completo y el sujeto solo el error de seguimiento.

En el barrido giras la cámara acompañando al sujeto mientras el obturador está abierto. El fondo recorre el encuadre entero y se convierte en rayas; el sujeto, si lo sigues bien, se queda casi donde estaba.

La clave está en el gesto: enfoca antes en el punto de paso, gira desde la cintura y no frenes al pulsar. La foto se echa a perder al detener el giro, no al disparar.

Vaciar la calle

Que la gente desaparezca

En una línea. Quien camina solo tapa cada punto mientras cruza su propio ancho.

Una plaza llena puede salir vacía. No es un truco de edición: es lo que ocurre cuando la exposición dura mucho más de lo que tarda cada persona en cruzar un punto del encuadre.

Es la técnica más antigua de esta ficha, porque al principio era inevitable. Las primeras vistas urbanas salían desiertas sin que nadie lo pretendiera.

Llegar al tiempo

Diafragma, ISO y filtro

En una línea. Si la luz no te deja llegar al tiempo que quieres, el filtro no es opcional.

El tiempo que pide el efecto y el que pide la luz no suelen coincidir. De día casi siempre sobra luz, así que el orden es: cerrar el diafragma, bajar al ISO mínimo y, si aún no llegas, poner un filtro de densidad neutra.

Cerrar más allá de f/16 tiene coste: la difracción empieza a comerse el detalle. Antes de llegar ahí, mejor un ND.

Dibujar con luz

Linterna y destello

En una línea. En una escena oscura, el obturador abierto convierte cada luz en un trazo.

Si la escena está oscura, lo único que se registra es lo que emite luz. Una linterna movida por delante de la cámara deja un trazo continuo; una persona que pasa por delante no deja nada, salvo que la ilumines.

Con flash pasa algo distinto: el destello congela al sujeto dentro de una exposición larga. Con sincronización a la segunda cortinilla, la estela del ambiente queda detrás del sujeto, no delante, que es como el ojo espera ver el movimiento.

Fotógrafos

Seis autores que dejaron el obturador abierto por motivos distintos. Daguerre vació un bulevar sin pretenderlo y Wesely lo hizo a propósito durante tres años; Lartigue descubrió lo que un obturador de cortinilla le hace a una rueda en movimiento; Man Ray y Mili convirtieron una linterna en lápiz; Woodman usó el tiempo para desaparecer a medias.

Como en las fichas anteriores, las fotografías no se reproducen: cada ficha enlaza al museo o al archivo donde verlas.

Para qué usan el tiempo

Louis Daguerre

Vaciar la calle, sin pretenderlo

Obra de referencia. Boulevard du Temple, 1838. Vista de un bulevar parisino tomada desde una ventana, con una exposición de varios minutos. La calle aparece desierta pese a ser de las más transitadas de París; en la esquina inferior izquierda se distinguen dos figuras, un limpiabotas y su cliente, que estuvieron quietos el tiempo suficiente.

Es la primera fotografía conocida en la que aparece una persona, y aparece por accidente. Todo lo que se movía durante los minutos de exposición se repartió sobre la placa y no dejó rastro; solo quedó lo inmóvil.

No hay decisión estética detrás, sino una limitación del procedimiento. Pero el resultado, una ciudad vacía con dos figuras aisladas, es exactamente el efecto que hoy se busca a propósito con un ND de diez pasos.

Ver la placa y su historia

Jacques-Henri Lartigue

Barrido y obturador de cortinilla

Obra de referencia. Grand Prix del Automobile Club de France, circuito de Dieppe, 26 de junio de 1912. Un coche cruza el encuadre con las ruedas convertidas en elipses inclinadas hacia delante, mientras los espectadores del fondo se inclinan en sentido contrario. El MoMA la adquirió en 1963.

Lartigue tenía 18 años y seguía el coche con la cámara, sin llegar a igualar su velocidad. La imagen se consideró fallida y estuvo guardada décadas; hoy es una de las fotografías de velocidad más conocidas.

El efecto no es un desenfoque, sino una deformación. Su cámara usaba un obturador de cortinilla que recorría el plano de la película, de manera que cada franja de la imagen corresponde a un instante distinto.

Man Ray

Escribir en el aire

Obra de referencia. Space Writing (Self-Portrait), 1935, en el Bowdoin College Museum of Art. Con el obturador abierto, Man Ray dibujó en el aire con una linterna de bolsillo delante de la cámara; su propia figura queda borrosa detrás de la maraña de líneas.

La copia es pequeña, poco más de ocho centímetros de alto, y durante décadas se leyó como un garabato abstracto. En 2009 la fotógrafa Ellen Carey se dio cuenta de que entre los bucles estaba la firma del autor, escrita de espaldas a la cámara y por tanto invertida en la imagen.

El autorretrato resuelve el género al revés: la cara se desdibuja y lo que identifica a la persona es el trazo de su mano.

Gjon Mili

Trazo y destello a la vez

Obra de referencia. Las fotografías de Picasso dibujando con luz, Vallauris, 1949, publicadas por LIFE. Picasso traza en el aire centauros, toros y perfiles griegos con una pequeña luz eléctrica en una habitación a oscuras, y su propia figura aparece nítida dentro del dibujo.

Mili había trabajado con Harold Edgerton en el MIT y llevaba años fotografiando movimiento con flash estroboscópico. Enseñó a Picasso sus imágenes de patinadoras con luces en los patines; el pintor le concedió quince minutos y acabó posando en cinco sesiones, con unos treinta dibujos.

Cada imagen contiene dos tiempos superpuestos: el trazo, que dura lo que tarda la mano en recorrerlo, y el retrato del pintor, congelado por un destello.

Francesca Woodman

La figura que se desvanece

Obra de referencia. Las llamadas ghost pictures, hechas en Providence hacia 1975 y 1978, como House #3. Interiores vacíos y deteriorados en los que la autora, casi siempre su propio modelo, se mueve durante la exposición y aparece como una presencia translúcida que se funde con la pared.

Woodman hizo casi toda su obra siendo estudiante y murió a los 22 años. Usaba tiempos largos y se movía a propósito: el desenfoque de movimiento no es un accidente, sino el asunto de la imagen.

La elección técnica coincide con el tema. Un cuerpo que ocupa cada punto solo parte de la exposición se registra con menos densidad que la pared que tiene detrás, así que literalmente se transparenta.

Ver su obra en la Tate

Michael Wesely

Tiempo extremo

Obra de referencia. Open Shutter, 2001 a 2004. Por encargo del MoMA, Wesely instaló cámaras alrededor del museo y mantuvo los obturadores abiertos durante la obra de ampliación, con exposiciones de hasta tres años. Antes había fotografiado así la reconstrucción de Potsdamer Platz, en Berlín, con tomas de veintiséis meses.

En una exposición de años, lo estable domina la imagen y lo demás se vuelve transparente: los edificios demolidos y los nuevos se superponen como fantasmas, y las grúas dejan un enrejado de trazos.

El sol deja además su firma. Su recorrido diario se repite día tras día con la declinación cambiando poco a poco, y esos arcos dibujan sobre el cielo el paso de las estaciones.

Laboratorio: del arrastre al tiempo

Dices qué efecto buscas y el laboratorio calcula el tiempo que lo produce con tu escena, cuántos píxeles mide esa traza, si lo sostienes a pulso con el apoyo que tienes y qué filtro hace falta para llegar.

El recuadro muestra el fotograma entero con el sujeto al tamaño que tiene en el sensor. La opacidad de cada píxel es la fracción de la exposición durante la que estuvo cubierto, que es como lo integra la cámara.

Arrastre del sujeto
Máximo a pulso con este apoyo
Tu temblor a ese tiempo
Filtro necesario a ISO 100
Si no pones filtro

Situaciones

Escena
5,0 m/s
10 m
35 mm eq.
Toma
Estabilización
EV 13
Tiempos de cada efecto con la escena actual
EfectoQué buscaTiempoPíxelesApoyo

Los tiempos son los que salen con tu velocidad, tu distancia y tu focal, no los de la receta.

Máximo a pulso según el apoyo y la focal
ApoyoPasos28 mm35 mm50 mm90 mm

Cómo está calculado

Arrastre del sujeto: b = f·v·t/(d·p), con la velocidad perpendicular al eje. La focal se toma siempre como equivalente a 35 mm y el paso de píxel se deduce del ancho en píxeles del sensor, 36 mm divididos por ese número, de modo que un móvil y una cámara grande se comparan sin mezclar focales reales con equivalentes. Si el sujeto viene de frente, el arrastre real es menor y hay que multiplicar por el seno del ángulo respecto al eje: un coche que se acerca en diagonal a 45° deja siete décimas de lo que dice la página.

Temblor: velocidad angular residual de 0,03 rad/s con los brazos sueltos, que cada peldaño de apoyo o cada paso de estabilización divide por dos; el arrastre sale de la misma fórmula. El criterio de nitidez son dos píxeles. Barrido: el sujeto se lleva un 15 % del movimiento como error de seguimiento. Vaciar la calle: cuarenta veces el tiempo que tarda una persona de 0,5 m de ancho en cruzar un punto. Exposición: t = N²/2EV a ISO 100, y los pasos de filtro son el logaritmo en base 2 del cociente con el tiempo que pide el efecto. La probabilidad de la ráfaga usa un modelo de Rayleigh para la amplitud del temblor.

El máximo a pulso que sale es una mediana, no una garantía: el temblor es una distribución y empeora con frío, prisa o cansancio. Los pasos de estabilización son los nominales del fabricante, medidos en condiciones favorables; en la práctica se obtienen uno o dos menos. La estabilización corrige tu movimiento, nunca el del sujeto.

Para hoy

Piensa en píxeles

No copies un tiempo: mira tu sujeto, su velocidad y tu focal, y decide cuánta traza quieres. El tiempo sale de ahí.

Sube un peldaño

Codos dentro, correa tensa, un muro detrás. Cada peldaño dobla el tiempo que aguantas sin trípode.

Repite

El barrido y la ráfaga son estadística: con ocho intentos, una sale. Dispara varias veces el mismo gesto.