El fotómetro busca el gris
Qué mide
En una línea. El fotómetro propone la exposición que convierte en gris medio lo que mide, sea nieve o carbón.
Un fotómetro de luz reflejada, como el de la cámara o el del móvil, mide la luminancia: la luz que le llega desde lo que encuadra. No sabe si mira nieve o carbón, así que propone la exposición que convertiría esa luminancia en un gris medio. La nieve sale gris y un abrigo negro, también.
Por eso la exposición correcta depende de dos cosas: de la luz y de qué superficie mides. Medir es elegir esa superficie y decidir cuánto debe separarse del gris.
La ecuación del fotómetro de luz reflejada (norma ISO 2720) es N²/t = L·S/K, con N el número f, t el tiempo en segundos, L la luminancia en cd/m², S la sensibilidad ISO y K una constante de calibración. La norma admite K entre 10,6 y 13,4; Canon, Nikon y Sekonic usan 12,5, y Pentax y Kenko, 14, una diferencia de 1/6 EV. El valor de exposición es EV = log2(N²/t).
El gris de referencia refleja el 18 %: es la luminancia relativa para la que la claridad CIE L* vale 50, porque L* = 116·(Y/Yn)1/3 − 16 da Y/Yn = 0,184. La calibración habitual de los fotómetros corresponde a una reflectancia algo menor, en torno al 12 o 13 %, aunque el valor exacto depende de cómo se defina. Por eso Kodak recomendaba añadir medio paso a la lectura tomada sobre su tarjeta gris.
Encuadra una pared blanca al sol hasta llenar la pantalla y dispara sin tocar nada: saldrá gris. Repite con el asfalto en sombra: también gris. Después compensa, unos +2 EV para la pared y entre −1 y −2 EV para el asfalto, y compara las cuatro fotos.